Supongo que en estas fechas lo ideal sería hacer un balance del año que se ha ido, y sé que debo hacerlo, pero joder cada maldita vez que lo intento me entra un escalofrío y cierro el cuaderno.
Este post lo he empezado varias veces, me siento un poco boba, pero creo que esta puede ser la definitiva, porque si sigo esperando , todo el temblor se apoderará de mi y será como perder ante mi miedo.
En un balance siempre tiene que haber una parte positiva y una parte negativa. La primera se encuentra en lo académico, con un notable avance sin lugar a dudas. La negativa ha sido la pérdida de toda capacidad afectiva y el dolor.
Aquí es cuando me bloqueo y dejo de escribir.
Otra vez será.









