karoshi

not another wordpress blog

tittle and registration Noviembre 5, 2008

Archivado en: General — kar0shi @ 8:37 pm

las cosas que se rompen no vuelven a ser lo que eran antes.

y sí, me siento absolutamente perdida.

no tengo miedo en mostrar mis debilidades.

quien quiera hacerme daño  ya sabe por dónde tocar.

al corazón. directamente sin miedo.

 

blue Noviembre 2, 2008

Archivado en: General — kar0shi @ 5:54 pm

Cuando estoy en fase de descontrol mental  me gustaría hablar con Michael Stipe.

-Yolanda, ¿qué estás haciendo? – me diría.

-Perder el rumbo y degenerar como persona, no sé – le contestaría. He cambiado de parecer respecto a lo que veía en él. No quiero tener que sentirme obligada a hacer lo que estoy haciendo. No quiero tener conversaciones que no me apetecen y esforzarme por pensar que debo pensar como debo. No quiero escuchar siempre el silencio.


Entonces hago el gesto de querer abrir los ojos. Como estoy demasiado dormida me cuesta más de lo normal. Me duelen demasiadas partes de mi cuerpo y me encuentro tumbada encima de la cama, o eso creo .Me he dado tantos golpes, he sentido tantísimo dolor y he gritado al vacío cuantas palabras he podido, que no soy consciente de la realidad en la que me encuentro. ¿Sigo quizás hablando a Michael, o estoy delante del ordenador relatando lo que pienso?

Si se da la casualidad de que no he conseguido abrir los ojos es que sigo dominada por el medicamento. Sin embargo, si estoy delante del ordenador escribiendo, mi dolor es tan crecido que soy incapaz de controlarlo, y por lo tanto me está controlando él a mi. No se puede pensar que el mundo va a cambiar de pronto y que hay cosas que simplemente estarán en su lugar. Tampoco se puede rezar y esperar a cambiar quién eres.

- Que no te han dominado, que eres todavía capaz de volver a ser libre.

- Hay muchas cosas que todavía no entiendo, ¿por qué me he dejado controlar?

- Estás aprendiendo, es normal que te sientas con tantas dudas, déjate reconocer.

- Necesito pensar que soy yo quien hace lo que hace y que por lo tanto no se inclina ante otra persona. No puedo soportar que exista otro ser que realmente piense que puede controlar mis actos.

- A nadie nos gusta estar desenfocados delante del espejo, debes de intentar desempañar la humedad que se ha quedado impregnada.

- Emplearé la manga de mi camisa. Pero lamento reconocer que hay demasiadas impurezas.

Aunque las oportunidades aparezcan, renegaré de todas ellas. Quiero que el sol me impregne. Quiero que la verdad me haga libre. Me gustaría que el último momento de esperanza decaiga en mí. Y navegar en el océano de la barbarie hasta tocar con los pies la máxima profundidad. Sentir cómo me falta el aire. Luchar por mi supervivencia. Acabar ahogándome. Tener un entierro vacío. No ser encontrada. Ser devorada por la propia naturaleza que me dio la vida. Reencontrarme con el sol en última instancia, llena de buenos recuerdos. Olvidada en la superficie. Tal cómo me siento. Sin amor. Sin saber a dónde corría. Sin saber qué es el color azul. Alrededor de mi propia existencia. Dando vueltas a ninguna parte. Vestida de error y hablando en silencio. Dudando.

 

la fábrica de soma Octubre 31, 2008

Archivado en: General — kar0shi @ 6:38 pm

Time to pass you to the test. Hanging on my lover’s breath.
Always coming second best. Pictures of my lover’s chest.
Get through this night, there are no second chances.
This time I might.
To ask the sea for answers.

necesito una rutina mecánica que me obligue a trabajar, como en las fábricas.

un golpe, un golpe, un golpe, …, sucesivamente y reiteradamente, sin cambios.

cuando tenga esa metodología iré poco a poco despegándome de ella.

constituiré una personalidad que se sustente  y una apariencia nueva.

no hay nada más que hacer. así es cómo se construye el amor.


 

sometimes Octubre 26, 2008

Archivado en: General — kar0shi @ 9:15 pm


Rebuscando mi último día entre la bazofia olvidada en la biblioteca, dí con unos cuantos cuadernos peculiares. He conseguido sacar de ello una bonita metáfora: la cantidad de objetos que perdemos al cabo de nuestra vida (y que nunca llegan a aparecer), es directamente proporcional a la cantidad de veces que pensamos “ya me han robado.

Dos de ellos eran bastante anodinos. Se podía adivinar que pertenecían a dos mujeres.¿Qué cómo lo sé? Pues iba a decir que por el tipo de letra, qué típico, pero como eso es muy superficial, diré que tenían referencias muy femeninas al mundo de la moda, que queda como más profundo y reflexivo. Aparte de ese ligero detalle, tenían otra cosa en común que me atrapó algo más. Parecían agendas de contactos dignos de un par de busconas. Ya se sabe que las noches son inexpertas y los días eternos para soportar la compañía de otro yo, mas una lista de números indecisos son, sin lugar a dudas, una articulación de deseos (u obligaciones según se quiera mirar) dignos de una red de prostitución estudiantil.

Un cuadernito vulgar con textos muy personales aparece en escena. No podría decir en este caso si pertenecía a un hombre o a una mujer. Si por mi fuera, diría que a un hombre por la letra retorcida, pero lleva una máscara que me oculta su identidad. Existen múltiples hojas que hacen las veces de personajes de una trama teatral. En ellas, las listas son las protagonistas y los guiones los apuntadores que las recuerdan el diálogo que deben de seguir eventualmente.

To do la compra, to do el fracaso, to do antes de acabar… y así un sucesivo devenir de hilos y enredos mal ataviados entre sí. Tratándose de una maraña, era de esperar que me sintiese absolutamente identificada con el asunto.

¿No creéis que la lucha por la supervivencia ha quedado obsoleta y que hoy en día se lucha más bien por el éxito?

No es una defensa a la egolatría que reina nuestra cultura, pero es que continuamente chocamos con más casos de fracasos desmesurados sacados de juicio por ser mismamente juzgados por otros a los que se no correspondía.

Sin llegar a conocerle, esta individualidad de papel y tinta me pareció unos de los seres más inteligentes y cercanos con los que había topado en mucho tiempo. Era como si de una forma u otra hubiéramos conectado astralmente, y se estuviese escribiendo la historia de mi vida por otra persona totalmente desconocida.

“Espero que nos encontremos algún día en algún lugar rebosante de gente y estés a mi lado, porque eso significará que no toda tu existencia está en mis manos”, le puse, ocupando con suciedad una de sus páginas, haciendo uso de mi romántica valentía.

Sus preocupaciones coincidían con las de cualquier mortal. Deseaba haber podido pasar más tiempo con su familia, dicho lo cual mencionaba constantemente a un tal Félix, que bien podía ser tomado como un hermano o un amigo de la infancia. Félix debía ser una persona de referencia en su vida. Me lo imagino porque en una de sus listas sobre posibles destinos en verano, se preguntaba qué pensaría Félix sobre los lugares que estaba escogiendo. A veces pensaba que estaba obrando en torno a unos principios superpuestos a los suyos, y lloraba al espejo por devolverle esa imagen que siempre había renegado querer encontrar.

Lamentablemente, los objetos que se alejan de sus dueños tienen una parte negativa para los que los encuentran. La historia que relatan, sea como fuere, se queda encerrada entre unas cuantas páginas inacabadas de recuerdos que nunca llegarán al final.

Me gustaría decirte algo como muestra de agradecimiento por dejarte encontrar. El mundo tiene sentido a veces, sin embargo, no siempre puedes esperar a que te despierten. Esa sensación de seguridad no dura eternamente.

 

post-composición Octubre 21, 2008

Archivado en: General — kar0shi @ 8:32 pm

Algunos viven la vida fugazmente , mientras que otros esperan ansiosamente su fin.

Si eres del primer grupo, felicidades, además de tocarte el fabuloso piso en Torrevieja que se regala en todos los concursos, te llevas también un fabuloso coche todoterreno que no se consigue vender en ningún concesionario por culpa de la crisis.  Sin embargo, si perteneces al segundo grupo te llevas una vida agónica con depresiones incluidas y alguna que otra medicación si es preciso para acabar lo antes posible con el juego.

La gracia del concurso, o más bien de la decisión de a qué grupo perteneces realmente está en decicir si estás en alguno de esos dos o si estás en un término medio, que viene a destacar por esperar ansiosamente el fin y disfrutar felizmente de lo poco que crees que te queda. Fíjate, por lo menos ni ves el devenir del tiempo como algo efimero (¿efimero o instantáneo?), ni lo ves como algo inalcanzable. Simplemente, ni lo ves ni lo quieres ver. Y es que hoy me han presentado la estrategia del avestruz. Ahí donde lo ves, ese animalillo tan siniestro y cruel se dedica a preocuparse de las cosas que no le importan , mientras que se despreocupa de aquellas a las que de verdad ama. ¿ Es eso posible? ¿Se puede conseguir llegar a ese estado entre el amor y el desamor sin sentir dejar de lado las preocupaciones reales? Para mi, que eso es imposible, y pongo en duda que alguien lo consiga. Pero si eres del primer grupo, está claro que también eres de los que defienden o más bien ponen en práctica la estrategia del avestruz. Yo me inclino más por la de la tortuga: lenta, insegura y escondiendo la cabeza bajo el caparazón bajo cualquier signo de peligro.

 

Mi odio- my hate Octubre 21, 2008

Archivado en: General — kar0shi @ 10:42 am

Se han caído al suelo las ganas.

Las intenta recoger con las manos sucias,

y se vuelven a caer.

Así otra vez.

A la tercera vuelven a caer.

Intenta creer que no es culpable,

que no es un mérito a otorgarse

por dejarlas caer.

Pero es una negación positiva.

Ahora al verlas en el suelo tiradas

la sinceridad le da la espalda.

Empieza a rodearse de miles de seres

confusos y chillones que,

en un ritual circular

entran y salen através de,

confundiendose en un yo.

¡Escúchalos!

¡Son rumores!

¡Son voces!

Quieren hablar contigo.

Pero tu no les quieres escuchar.

Quiero hablar contigo.

Soy un rumor que puede con los demás.

Digo lo que pienso y pienso la sensación

de que todo puede ser una salvacación

autodestructiva.

El amor que profuso por tu destrrucción.

Escúchame. Escúchame.

Soy un rumor.

Soy una voz.

Quiero hablar contigo.

Déjame tener tu control.

Déjame ser libre dentro,

podrásdominarme a la vez.

Las ganas se volatirizaron dentro de mi.

 

shake the disease Octubre 12, 2008

Archivado en: General — kar0shi @ 9:12 pm

Si el ganso fuera atacado por una loba salvaje en busca de alimento para sus crias, nadie diria  “¡qué horror!”.

Sin embargo, si la loba salvaje atacara al pobre ganso que está en la orillita tranquilamente, los presentes se arremolinarían en torno al pobre herido y lanzarían objetos contra la loba como gesto de reproche.

Hay que mezclar la enfermedad con la enfermedad para que se cure.  Ya lo decía mi pediatra de pequeña : “hija mia, no puedes estar viniendo todas las semanas al hospital con lo mismo, mejor quédate en casa y ponte todo lo mala que puedas para que te podamos curar de una vez”.  Es cierto, no puedes intentar que el mal se vaya si sólo lo tratas superficialmente, porque se regenerará un poco y volverá a surgir de nuevo.  Como consecuencia la niña tuvo que ser ingresada de neumonía durante una semana. Pero se curó y no volvió a caer en la misma rutina de hospitales.  Y es que todos nacemos con algún don que nos hace diferentes a los demás. Hay gente que tiene problemas de índole genética, mientras que otros los desarrollan con el paso del tiempo debido a circunstancias imprevistas.  Imaginemos que somos capaces de controlar esas sensaciones, porque de ese modo seremos los dueños de nuestras decisiones, pero si dejamos que la enfermedad se mantenga en la superficie , ésta nos empezará a dominar y seremos esclavos de nuestro propio cuerpo.  Se da el caso que ayer acudí a una reunión de extrañas coincidencias en las que se puso de manifiesto mi teoría.  Entre copas, nos pusimos a dialogar sobre pequeños gestos del día a día cotidiano hasta que la conversación empezó a subir de tono y los participantes se quedaron desnudos mostrándose tal y como vinieron al mundo. El alcohol nos hace vulnerables y poco a poco salieron a relucir todas aquellas cosas que por cuestión de gusto y buenas formas habían quedado en un segundo plano. De ahí que muchos se pusieran a vomitar palabras de angustía y búsqueda exhausta de amor mientras yo intentaba recluirme en una cárcel mucho más lejana que me permitiera salir de tal situación. Y en esa huída recibí una llamada que me pedía a gritos que volviera porque debía visitar a unos pacientes que necesitaban del don de la escucha, un don que me habían regalado por reyes cuando me obligaron a entender que a veces no podemos tener cerca a las personas que amamos porque sufren enfermedades cardiacas que les obligan a postrarse en la cama de un hospital en situación de cuidados intensivos.  Y ahí estaba ella, tan dulce y misteriosa, con las palabras resurgiendo de su boca delicadamente, llegando a mi como el tacto de un pincel sobre los labios. Y ahí estaba él, sonriéndome con esa intensa mirada que sólo una persona te puede lanzar a lo largo de tu vida. Una mirada que dilata las pupilas y te sumerge entero  para viajar a través de la iriología desde aquella cocina hasta donde quieras soñar. Y ahí estabamos los 3. Como siempre podremos recordar.
Lo demás no importa.

No importa cómo acabó todo.

No importa si nos separamos.

No importa si nos volveremos a ver.

No importa si compartimos otro momento a solas.

Lo que importa es que no nos importa todo eso todavía.

 

in bed with your best friend Octubre 8, 2008

Archivado en: General — kar0shi @ 9:43 pm

He estado pensando.

En dónde te metes cuando necesito que me hables, y en dónde te has estado metiendo mientras intentaba expandirme.

Tampoco sé dónde te he buscado, porque probablemente el error sea no haber buscado donde debía.

Si ayer estábamos tan unidos compartiendo segundos, por qué desde que nos despedimos no sé nada de ti.

Ni tú de mi.

No te has acercado a mi lado.

No me buscas.

Así es normal que no me estés encontrando.

Si me limitara a buscarte no tendría otro oficio .

Pero es justo cuando encuentro otra tarea que desempeñar que te apareces débilmente.

Y me haces sentir débil.

Tú siempre te muestras fuerte.

Cómo lo haces.

Intento no luchar y sentirte simplemente.

Pero si desapareces no puedo tocarte.

No puedo adiviar en qué empleas tu tiempo porque no sé lo que haces.

Ni cómo te llamas.

Dónde.

Me voy a sentar en un lugar concurrido por si apareces.

Donde haya mil posibilidades de choque.

Cuando me dé cuenta de que nunca vas a pasar asumiré que te has marchado, creceré.

Dejaré de soñar.

¿En quién te he convertido con tanto deseo?

Sólo sabes huir.

Estás abatido.

Me has ganado.

 

sobre el asiento del tren Octubre 5, 2008

Archivado en: General — kar0shi @ 10:31 pm

1.

Creo que se sentaba a mi lado. La persona con la que quería hablar se sentaba a mi lado. Voy a girarme por si acaso. Me voy a girar.

No. No es. Me he equivocado. Es otra persona.

Ahora que me he equivocado y he mirado a un desconocido con esa mirada estoy creando una situación incómoda. Qué hago. Me cambio de sitio o sigo actuando como si no me hubiera girado. Dudo.

Mejor hago como si no lo hubiera hecho. Creo que ahora está actuando recíprocamente.

Me está mirando. Creo que cree que me conoce. Me va a decir algo.  Lo sé.

2.

Te he dado todo.

Mírame.

Te lo he dado todo.

Te quiero ver más de cerca.

Lo haré de cualquier forma.

Cógelo.

Cógeme.

Porque te he dado todo.

Sin temblar.

 

we all lose one another Octubre 5, 2008

Archivado en: General — kar0shi @ 10:08 pm

Siempre está un día en el que te levantas y te das una hostia. Da igual lo preparado que estés para poner primero un pie y luego el otro lentamente…, te la das. Y te la has dado. No hay más que hablar. La hostia te mira y te dice: ” se veía llegar, si es que se veía llegar”.

¿Por qué todavía la gente se comporta como nanos a los que se les tiene que hacer un poco de cuchi-cuchi-cú? Quiero decir, si ves a un niño hacer algo mal le chillas y le dices que eso está mal y que no debe repetirse. Pero no piensas realmente ” es un niño “.Piensas en educarle  para que se convierta en una gran individualidad el día de mañana. Pero no piensas realmente “es un niño”. No te pones en la situación. No eres consciente de que no sabe lo que está haciendo. Sin embargo cuando una persona tuenti se comporta como ese niño ¿qué haces? ¿le pegas? ¿ le riñes? ¿esperas que aprenda la lección con tus gritos?

Claramente no. Todos sabemos que a partir del día que se cumple los 18, la gente de pronto sufre una inmediata  transmutación genética que les convierte en auténticos adultos. Si, si. En cuestión de décimas de segundo. Qué digo. A la velocidad misma de la luz. Y claro, a partir de ese momento ya no les puedes educar porque “ya son mayores”. Y llegas a la universidad y te encuentras con estas criaturas genéticamente modificadas, que se siguen comportando como nanos.

Y si cometen el error de ser ególatras y superficiales no les puedes gritar, debes de obviar el tema porque no eres su educador. Ni su padre. A callar. Y a joderse chaval que se te ha pasado el arroz.

No deberíamos estar escupiéndonos mutuamente, pero fíjate que lo hacemos, y parece que nos está empezando a gustar más de la cuenta. Tú me llamas. Yo te contesto insociablemente. Tu te metes el dedo en la boca y empiezas a regurgitar. Te repito mi última frase por si con el ruidito del chupa-chupa no me estás escuchando bien.

Nos hemos perdido mutuamente.

¿ Te estás dando cuenta ?

Eras mi ídolo del exilio.

Bang bang.

Hemos muerto matados.

El uno del otro.